POR: REDACCIÓN
WASHINGTON — Estados Unidos reanudó este martes 1 de septiembre los ataques aéreos contra Irán en la zona del estrecho de Ormuz, provocando un alza de más de 5% en el precio del petróleo y una dura advertencia de Teherán de impedir las exportaciones de crudo del Golfo Pérsico.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que a las 12:00 del Este (16:00 GMT) comenzaron los bombardeos contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
“Los ataques se producen tras los recientes intentos de ataque por parte del CGRI contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz y contra miembros de las fuerzas armadas estadounidenses desplegados en la región”, informó el Pentágono en X.
La televisión estatal iraní reportó explosiones en la isla de Qeshm, en el norte del estrecho, así como en el puerto estratégico de Bandar Abbas y en Chabahar y Konarak, al sureste del país. Es la segunda jornada consecutiva de bombardeos, luego de que el domingo fueran destruidos dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak que, según Washington, preparaban el minado del paso marítimo.
Irán respondió el lunes atacando bases aéreas estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos y lanzó una advertencia directa: impedirá la exportación de petróleo desde el Golfo y castigará severamente a Estados Unidos.
Petróleo se dispara a 90 dólares
La escalada militar golpeó de inmediato a los mercados energéticos.
A las 17:55 GMT, el WTI, crudo de referencia en Estados Unidos, subía 5.03% a 90.07 dólares por barril, superando los 90 dólares por primera vez desde julio. El Brent del Mar del Norte avanzaba 4.5% a 94.56 dólares.
El alza ocurre porque dos petroleros fueron alcanzados al salir del estrecho en las últimas horas y el tránsito por Ormuz —por donde pasaba el 20% del crudo mundial antes de la guerra iniciada el 28 de febrero— ha caído 90%, según Teherán.
“Hemos vuelto a un clima de hostilidad, y eso es lo que ha desencadenado la subida de hoy”, dijo a la AFP John Kilduff, analista de Again Capital. Los analistas coinciden en que los ataques elevaron el riesgo a un nivel “inaceptable” para navieras y aseguradoras.
Tensión sin salida
El presidente Donald Trump advirtió desde el domingo que Irán sería golpeado “muy duramente” si no reabría Ormuz y amenazó con reducir “a escombros” la isla energética de Jarg.
Teherán, por su parte, calificó los bombardeos como una violación al alto al fuego de abril y anunció que el estrecho permanecerá cerrado y bajo control total de la Guardia Revolucionaria, que incluso planea cobrar peajes.
Los esfuerzos de mediación de Omán y Pakistán para lograr un corredor temporal y un protocolo de paso seguro no han prosperado, mientras Washington anunció un nuevo paquete de sanciones secundarias semanales contra cualquier banco o naviera que comercie con Irán.












