POR: REDACCIÓN
Reynosa, Tamps.— En un ambiente de profunda emoción y orgullo, la Universidad del Desarrollo Emprendedor (UDE) celebró el histórico egreso de la primera generación (2023-2026) de la Licenciatura en Criminología y Criminalística, la ceremonia estuvo marcada por las conmovedoras palabras de el activista social Lic. José Andrés Méndez Ñeco, quien dirigió un mensaje cargado de humanidad, vocación y compromiso con la justicia a los Graduados.
Durante su intervención, Méndez Ñeco recordó a los nuevos profesionistas el privilegio y carga histórica que representa abrir un camino donde no existían antecedentes; al ser los pioneros de la institución, reconoció que debieron trazar la ruta a base de esfuerzo, dedicación y sin apuntes de generaciones pasadas, señalando que «hoy no solo se gradúan, hoy fundan; ustedes son la primera generación y eso es una responsabilidad que va a quedar escrita en la historia de esta universidad».
El también Consejero del Sistema Nacional de Búsqueda e integrante del colectivo Amor por los Desaparecidos destacó que, lo que presenció durante estos años fue la forja de verdaderos pioneros con sensibilidad social y enfatizó que la carrera tiene un impacto real en la sociedad: «Esta carrera no es sobre sangre y chalecos, es sobre justicia, sobre verdad, sobre no dejar que una familia se quede sin respuestas».
La voz del activista recordó a los egresados que en su andar aprendieron que un indicio bien levantado tiene el poder de devolverle el nombre a una persona desaparecida, que una entrevista conducida con empatía evita revictimizar y que la honestidad de un dictamen profesional siempre tendrá más valor que cualquier influencia.
Para finalizar, Méndez Ñeco encomendó a la generación tres tareas fundamentales: nunca olvidar el orgullo de ser esta la primera generación de la UDE, luchar de manera incansable por la verdad, la justicia y la prevención, y regresar en el futuro a las aulas para guiar a las próximas generaciones, pidiéndoles poner en alto el nombre de la institución, pero sobre todo, el de cada víctima que en el futuro necesitará de su trabajo.












