Un Día del Niño Donde el Futuro Aprendió a Sonreír con la Fundación Lic. Marcelo Olán Mendoza

POR: REDACCIÓN

Reynosa Tamaulipas.– El eco de las risas infantiles no solo llenó los patios de las escuelas «Serapio Cantú Barragán» y «Nissan 65»; este fin de semana, transformó por completo la atmósfera del fraccionamiento Villa Florida en lo que fué un despliegue de color, dulces y esperanza para más de 500 niños y niñas que fueron los protagonistas de una jornada que recordó que, por encima de cualquier carencia, el derecho a la alegría es sagrado y en especial en el Día del Niño.

Desde temprano, con el Lic. Marcelo Olán Mendoza y la Diputada Magaly Deándar, el ambiente se impregnó del aroma a dulces y el sonido de las piñatas al romperse y no fue una entrega de apoyos cualquiera, fue un encuentro de almas donde el show de los payasos logró lo que a veces parece imposible en tiempos difíciles: que el tiempo se detuviera entre carcajadas.

Los «reyes del hogar» de Villa Florida corrieron sin descanso, abrazando juguetes nuevos y compartiendo bolsas de golosinas, para muchos de estos pequeños, la fiesta organizada por la fundación «Lic. Marcelo Olán Mendoza» representó un muy especial festejo formal en su honor, convirtiendo un simple evento en un recuerdo imborrable.

La celebración no solo marcó el Día del Niño, sino que subrayó una década de compromiso social toda vez que el Lic. Marcelo Olán Mendoza, rostro principal de esta iniciativa, caminó junto a la Diputada Magaly Deándar entre las filas de niños porque entienden que la cercanía es el mejor regalo.

«Ver sus ojos brillar es el recordatorio de por qué empezamos hace 10 años. Seguiremos trabajando porque cada niño de Reynosa merece un futuro digno», expresó Olán Mendoza durante la jornada.

A su lado, la Diputada Magaly Deándar se sumó a la entrega de regalos, dialogando de cerca con los padres de familia. Juntos, no solo repartieron juguetes, sino que escucharon las inquietudes de una comunidad que ve en estos gestos un respiro y una mano amiga.

La Fundación ha cumplido una década de metas, pero el mensaje de este evento fue claro: esto es solo el comienzo y la sinergia entre el organismo social y la representación legislativa buscó reafirmar un pacto con las familias de Reynosa.

Mientras las bolsas de dulces se vaciaban, los corazones regresaban llenos a casa; en los rostros cansados de los padres y en la energía inagotable de los menores, quedó plasmada la verdadera esencia de la fundación: llevar luz donde más se necesita, un niño a la vez.

Share Button