POR: REDACCIÓN
En México, por mandato de la Suprema Corte de Justicia y de la nueva reforma constitucional de 2025, toda muerte violenta de una mujer debe iniciar su investigación bajo el protocolo de feminicidio. No es homicidio hasta que se descarte lo contrario.
La base legal es el Artículo 325 del Código Penal Federal, que establece que comete el delito de feminicidio quien priva de la vida a una mujer por razones de género. Pero ¿qué son razones de género?
La ley establece que basta con que se acredite UNA de estas circunstancias para que el caso sea tipificado como feminicidio:
- Violencia sexual: Si la víctima presenta signos de violencia sexual de cualquier tipo.
- Lesiones infamantes: Si se le infligieron mutilaciones degradantes, previas o posteriores a la muerte, o actos de necrofilia.
- Antecedentes de violencia: Si existen datos de violencia familiar, laboral, escolar, comunitaria o política por parte del agresor hacia la víctima.
- Relación con el agresor: Si existió una relación sentimental, afectiva, de parentesco, laboral, docente, de confianza o de hecho.
- Amenazas o acoso: Si hay antecedentes de amenazas, acoso o lesiones relacionadas con el hecho.
- Incomunicación: Si la víctima fue incomunicada previo a la privación de la vida, sin importar el tiempo.
- Exposición del cuerpo: Si el cuerpo fue expuesto, arrojado o exhibido en un lugar público.
- Explotación: Si la víctima fue sometida a explotación sexual o forzada a realizar un trabajo.
¿Qué cambia en 2026?
El pasado mes de abril, el Congreso de la Unión declaró la reforma al Artículo 73 constitucional para crear por primera vez una Ley General en materia de feminicidio. Impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, la nueva ley homologa el delito en los 32 estados.
Entre sus puntos clave:
- Pena única nacional de 40 a 70 años de prisión.
- El delito no prescribe y no permite amnistía, indulto ni beneficios preliberacionales.
- El agresor pierde automáticamente la patria potestad y los derechos hereditarios.
- Todas las fiscalías deberán contar con unidades especializadas con perspectiva de género.
Con esta reforma, México busca combatir la impunidad y garantizar que ninguna muerte violenta de mujer sea minimizada como homicidio doloso.












