POR: REDACCIÓN
En un hecho histórico para la Iglesia católica, el Papa León XIV ha nombrado a la ejecutiva de medios mexicana María Montserrat Alvarado al frente del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede. Este nombramiento la convierte oficialmente en la primera mujer laica (no religiosa) en dirigir en solitario uno de los llamados «ministerios» de la Curia romana.
Alvarado, originaria de la Ciudad de México y reconocida por su destacada trayectoria en medios católicos y defensa de la libertad religiosa, asumirá formalmente sus funciones el próximo 1 de noviembre.
Antes de recibir esta encomienda en el Vaticano, Alvarado ya era una figura de peso en el entorno de la comunicación católica internacional
Se venía desempeñando como presidenta y directora de operaciones de EWTN News, la cadena y servicio de noticias católico más grande del mundo.
Es egresada de la Universidad Internacional de Florida y cuenta con estudios por la Universidad George Washington.
Entre 2009 y 2023, lideró importantes iniciativas a favor de los derechos humanos y la libertad religiosa dentro del Becket Fund for Religious Liberty. El diario The Wall Street Journal llegó a describirla como una pieza clave en las discusiones culturales de Estados Unidos.
El Dicasterio para la Comunicación es el órgano responsable de supervisar y unificar toda la estrategia e infraestructura mediática del Vaticano. Al asumir como Prefecta, Alvarado sustituirá al italiano Paolo Ruffini quien en 2018 había sido el primer varón laico en tomar dicha posición y tendrá bajo su mando:
Los servicios oficiales de prensa, radio y televisión de la Iglesia.
El canal que gestiona la información institucional directa y analiza la cobertura mediática global sobre el Vaticano.
Aunque el fallecido Papa Francisco ya había abierto brecha nombrando a mujeres religiosas (monjas) en subsecretarías y puestos de alta responsabilidad (como las hermanas Raffaella Petrini y Simona Brambilla),
la llegada de Montserrat Alvarado rompe un nuevo techo de cristal al colocar a una mujer civil y profesional de los medios al mando absoluto de un ministerio completo de la Santa Sede.
Tras el anuncio, la ejecutiva mexicana expresó recibir este histórico encargo «con un sincero deseo de servir al Santo Padre» en esta etapa de su pontificado.












