POR: REDACCIÓN
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia emitió una advertencia urgente dirigida a todos los ciudadanos extranjeros, personal de organismos internacionales y delegaciones diplomáticas para que abandonen Kiev lo antes posible.
El propio canciller ruso, Serguéi Lavrov, se comunicó directamente por teléfono con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, para notificarle formalmente la «necesidad imperativa» de evacuar su embajada en la capital ucraniana.
El anuncio anticipa un escenario de bombardeos mucho más severo y se fundamenta en los siguientes puntos clave:
Según el Kremlin, las Fuerzas Armadas rusas preparan una campaña inminente de ataques sistemáticos y selectivos a gran escala. Rusia justificó la agresividad de esta fase como una respuesta directa a incidentes recientes:
Moscú señala que el detonante directo fue un ataque con drones ucranianos ocurrido el pasado 22 de mayo contra una residencia estudiantil en Starobelsk (región de Lugansk ocupada por Rusia), el cual dejó un saldo de 21 muertos (en su mayoría adolescentes) y más de 60 heridos.
La cancillería rusa advirtió que los nuevos bombardeos no se limitarán a la infraestructura habitual, sino que apuntarán directamente contra los «centros de toma de decisiones», puestos de mando y el complejo militar-industrial dentro de Kiev.
Esta nueva advertencia se produce inmediatamente después de un fin de semana de intensos bombardeos sobre Kiev, donde las fuerzas rusas utilizaron armamento de alta destrucción, incluyendo el misil balístico hipersónico Oreshnik.
Esos impactos provocaron destrozos en edificios residenciales, escuelas y redes de abastecimiento de agua, dejando un saldo preliminar de cuatro muertos y casi un centenar de heridos.
Pese a la advertencia de evacuación total formulada por Moscú para evitar bajas internacionales, la comunidad europea ha decidido fijar una postura de resistencia
«Rusia quiere generar miedo, pánico y aislar a Ucrania. Eso no va a funcionar». Jefa de la delegación de la Unión Europea en Kiev, confirmando que los diplomáticos de los 27 países del bloque comercial permanecerán en sus puestos en la capital.
La situación mantiene en alerta máxima a los servicios de inteligencia occidentales, ante la inminencia de que los ataques aéreos rusos sobre el corazón de Ucrania se intensifiquen drásticamente en las próximas horas.












