Unidos por el Corazón ¡La Gran Fiesta de la Hermandad de la Fundación Marcelo Olán!

POR: REDACCIÓN

En una jornada donde el reloj pareció detenerse para dar paso al afecto, más de 900 almas transformaron el casino de los Electricistas en un santuario de gratitud y alegría ya que bajo el cobijo de la Fundación «Marcelo Olán Mendoza», la celebración del Día del Amor y la Amistad trascendió lo convencional para convertirse en un mosaico de sonrisas y lo que comenzó como un reto de organización de apenas 48 horas, floreció en una velada donde la protagonista fue la unidad de una comunidad que honraron el sentimiento más puro que anida en el ser humano.

El ambiente se impregnó de entusiasmo con los acordes de los grupos Abolengo y Los Mismos de Linares, cuyas voces invitaron a los presentes a cantar y bailar; la Presidenta de la Fundación, profesora Hilda Ortiz Castañeda, y el Secretario de Organización, Arturo Cecoppieri, abrieron las puertas con un mensaje conmovedor: en esta fiesta, no hubo jerarquías, pues cada asistente fue el invitado de honor.

La generosidad se manifestó de forma tangible en una convivencia «de traje», donde el compartir fue el ingrediente principal: desde los tradicionales tamales de venado aportados por el cineasta Osvaldo Pizaña, hasta los platillos típicos del empresario Jorge Andrade y la familia Solano, cada bocado contaba una historia de desprendimiento; el Lic. Marcelo Olán Mendoza, visiblemente emocionado, agradeció este esfuerzo colectivo, destacando que el éxito del evento no radicó en el lujo, sino en la voluntad de manos amigas —como las de su esposa, la Lic. Erika Patricia Salinas Liziaga e hijos— que repartieron detalles y peluches entre los jubilosos invitados.

El evento se convirtió en un punto de encuentro para líderes sociales, educadores y defensores de derechos humanos, quienes dejaron de lado sus agendas para abrazar la causa común del compañerismo; representantes de asociaciones como Bajando Bendiciones, Creando Ayudamos y diversos colegios de abogados, se mezclaron entre la música de Poncho Mix y las voces de Aglaé y Enrique Salinas, esta amalgama subrayó un mensaje: la labor social de la fundación es un faro que convoca a todas las fuerzas vivas en pro de la armonía.

Al caer la tarde, con la cobertura de Radio Centenario llevando la alegría a quienes no pudieron estar presentes, la tertulia cerró con el sabor dulce del deber cumplido en una fiesta de reafirmación de que la Fundación Marcelo Olán Mendoza es una gran familia; entre danzoneros, comunicadores y amigos de siempre, quedó grabada en la memoria la lección invaluable del motor y la amistad.

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