POR: MARCO SUSTAITA
Washington D.C.- Duró solo 5 días. El presidente Donald Trump despidió a Katie Zacharia como secretaria de Prensa de la Casa Blanca, luego de un debut desastroso y una polémica por sus credenciales profesionales.
Zacharia asumió el cargo el lunes 12 de octubre, en sustitución de Karoline Leavitt, quien dejó el puesto en agosto para dedicarse a su familia. Era una comentarista conservadora de televisión que había llamado la atención de Trump por su lealtad, no por su experiencia en comunicación política.
Su primera y única conferencia de prensa, el martes 13, duró apenas 14 minutos. Se mostró nerviosa, leyó casi todo su comunicado, tartamudeó, confundió a su esposo con el presidente Trump y solo respondió 3 preguntas, todas de medios afines.
El escándalo estalló después: Trump la había presentado como “abogada con licencia para ejercer”, pero Zacharia reconoció en entrevistas en Fox News que nunca aprobó el examen de abogacía en California, pese a haberse graduado en Derecho en la Universidad Pepperdine en 2011.
En el jardín de la Casa Blanca, cuando le preguntaron dónde había aprobado el examen, respondió dos veces: “Cuando me mudé a China”, lo que aumentó las dudas sobre su trayectoria.
Este viernes, el propio Trump admitió que le pidió reconsiderar su permanencia:
“Le dije: ‘Katie, ¿esto es para ti? No tienes por qué hacerlo… En tu lugar, lo reconsideraría. Quizás esto no sea para ella’”.
Aunque Trump dijo que la prensa la trató “muy injustamente” y que sigue apreciándola como persona, tres fuentes confirmaron a CNN y al New York Times que la salida ya estaba decidida.
La administración aún la tiene en alta estima: Zacharia y su familia cenarán esta noche con el vicepresidente JD Vance.
Con este despido, se cierra uno de los periodos más breves al frente de la vocería de la Casa Blanca. Aún no se anuncia quién la sustituirá.












