POR: REDACCIÓN
La NASA ha presentado formalmente un ambicioso plan de acción para construir su primera infraestructura permanente en el satélite: el programa Moon Base.
La gran sorpresa del anuncio es el papel protagónico otorgado a Blue Origin, la compañía aeroespacial de Jeff Bezos, que ha sido seleccionada para liderar el arranque de esta estrategia mediante misiones robóticas clave que despegarán a finales de 2026.
El plan está diseñado como una transición hacia el regreso definitivo de los seres humanos a la superficie lunar (programado para 2028 con Artemis IV). A continuación, se detallan los ejes principales del proyecto.
La NASA implementará una estrategia gradual comenzando con tres misiones robóticas no tripuladas previas al cierre de 2026. El objetivo principal es acumular datos operativos, probar tecnología de descenso y mapear el terreno.
1. Moon Base I (Otoño de 2026)
Protagonista: Blue Origin (Jeff Bezos).
El alunizador de carga criogénico Blue Moon Mark 1 «Endurance». La cresta del cráter Shackleton, en el Polo Sur lunar. Será la primera misión de un aterrizador lunar financiada mayoritariamente de forma privada en la historia. Transportará instrumentos científicos de la NASA, incluyendo cámaras estéreo para analizar cómo interactúan los propulsores con el polvo lunar (regolito) y sistemas de posicionamiento láser.
2. Moon Base II (Finales de 2026)
Protagonistas: Astrobotic y Astrolab.
Utilizando el alunizador Griffin de Astrobotic, se desplegará el rover FLIP (desarrollado por Astrolab). Esta misión servirá para probar los diseños de los futuros Vehículos de Terreno Lunar (LTV) que conducirán los astronautas.
3. Moon Base III (Finales de 2026)
Protagonistas: Intuitive Machines, la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Instituto de Astronomía y Ciencia Espacial de Corea (KASI).
El alunizador Nova-C Trinity viajará a la Luna para estudiar anomalías de la superficie y remolinos lunares, consolidando la cooperación internacional del proyecto.
Establecerse en el Polo Sur de la Luna implica sobrevivir a condiciones extremas, con noches lunares que duran 14 días terrestres y temperaturas que caen por debajo de los -130°C. Para lograrlo, el plan contempla
La base combinará plantas de energía solar con centrales nucleares espaciales de fisión capaces de otorgar energía constante (hasta 20 kilovatios iniciales y cientos de kilovatios/hora de almacenamiento) durante las gélidas noches.
La NASA detalló que utilizará pequeños drones saltadores autónomos (desarrollados en parte por Firefly Aerospace) que se colocarán en las esquinas de la base extendida. Su función será delimitar el territorio de forma respetuosa con las naves y equipos de otras naciones (como China, que también compite por la misma región).
El plan a largo plazo contempla fases de transporte muy agresivas. Se planea trasladar inicialmente 60 toneladas de material y, en una tercera etapa más avanzada (que requerirá 29 despegues), se moverán hasta 150 toneladas de infraestructura para permitir la habitabilidad continua.
De acuerdo con el nuevo sitio oficial de la NASA para este proyecto, los plazos estimados para consolidar el asentamiento son los siguientes:
Periodo Objetivo PrincipaL
2026 Misiones robóticas de reconocimiento y pruebas tecnológicas (Moon Base I, II y III).
2028 Regreso de astronautas a la superficie de la Luna a través de la misión tripulada Artemis IV.
2029 – 2032 Establecimiento formal de la base con capacidad operativa inicial.
2032 en adelante Consolidación de una presencia humana semipermanente y continua en el satélite.
Esta adjudicación sitúa a Jeff Bezos en una posición de competencia directa y muy cercana con la empresa SpaceX de Elon Musk. Ambas compañías se encuentran desarrollando los sistemas de alunizaje tripulado (HLS) que la NASA evaluará formalmente el próximo año durante las pruebas en órbita de la misión Artemis III.












